Ourense


La ciudad de Ourense puede originar grandes sorpresas positivas a aquellos viajeros que se decanten por esta elección gallega para realizar una escapada. Por lo general, suele ser una zona del Estado español que pasa más bien desapercibida; sin embargo, los encantos de Ourense (Orense, en castellano) son muchos y muy diversos como para propiciar el enamoramiento inminente del turista que se adentre en ella.

Primero que nada, el visitante tiene que ser bien consciente de que Ourense es tierra de termas, algo que la hace ser un auténtico paraíso para el relax y para disfrutar de la experiencia del agua a temperaturas álgidas y placenteras. Se estima que en la ciudad de Ourense hay más de cien manantiales, lo que la hace ser un paraíso de las aguas termales, hipertermales y minerales.

En las termas hay también una gran historia detrás, puesto que muchas de ellas se conservan desde época romana. Burgas es uno de los más claros exponentes de esta mezcla de divertimento, relajación y legado, por lo que tiene que ser uno de los lugares de paso obligados para todo buen turista que se precie.

naturalzaLa ciudad de Ourense posee además muchos otros encantos de tipo patrimonial y monumental que el visitante puede descubrir. Uno de ellos es la catedral, de bella factura y con una estética algo distinta al resto de principales catedrales del país. El altar principal data del año 1188, toda vez que la primera catedral que fue construida fuese devastada tiempo antes.

La Plaza Mayor de Ourense es otro de los puntos más señoriales y bellos de la ciudad. Allí se encuentra el coqueto edificio del Ayuntamiento, construido en el año 1888. En esta misma zona de la ciudad encontraremos el museo arqueológico, con restos románicos de un claustro en su interior, así como distintos lugares de interés estético e histórico.