Santiago


Si vamos a hablar de lugares turísticos de la comunidad autónoma de Galicia, tal vez la palma debería llevársela la Catedral de Santiago de Compostela, un lugar único, de los más importantes del Estado español en lo que a impacto en el potencial turista se refiere. Ciento veinte años se cumplen desde que la catedral fuera declarada Bien de Interés Cultural; en 2015 se cumplieron por su parte los treinta años desde que la ciudad vieja de Santiago de Compostela fuera nombrada por la UNESCO bien cultural Patrimonio de la Humanidad. Son algunos ejemplos de la trascendencia de Santiago en el mundo.

La dimensión de la catedral compostelana va mucho más allá de ser un mero templo para el culto de los católicos, de ser el fin del Camino de Santiago o de ser un monumento hermoso cuya arquitectura combina elementos del románico, el gótico y el barroco. La Catedral de Santiago de Compostela se ha convertido ya en uno de los monumentos y de los símbolos por los que España es conocida en el mundo entero.

Para todo buen turista que se precie, no hay duda, es un lugar de paso más que obligado. Hay algunas coordenadas para exprimir la belleza de la catedral al máximo posible; una de ellas sería colarse a las doce en punto del mediodía en una de las famosas Misas del Peregrino que allí se celebran. Si esta visita se produce además en lo que son Años Santos, el turista podrá gozar con el impresionante vuelo del Botafumeiro desde una parte a otra de la nave central de la Catedral.

Para empaparnos de la estética de la Catedral de Santiago de Compostela, lo idóneo sería escudriñar todos y cada uno de sus rincones: el Pórtico de la Gloria, las puertas laterales, las jambas, el parteluz, la torre de las Campanas, la torre de la Carraca, la fachada del Obradoiro o las fachadas de las Platerías, Azabachería o la Quintana.