Rutas de montaña


El variado relieve de Galicia y la riquísima orografía que caracteriza a este hermoso territorio favorecen escenarios realmente increíbles. La presencia de la Cordillera Cantábrica motiva también notables paisajes. Éste es el caso de los Cañones del Sil, que quedan surcados por el curso de este río y que pueden contemplarse de primera mano mediante recorridos en catamarán, algo sencillamente impresionante. Para qué ir hasta el Cañón del Colorado cuando todavía no se han recorrido los más bellos y menos adustos cañones del Sil.

Fragas do Eume es otro de esos lugares que a veces pasan desapercibidos para los visitantes menos especializados en los encantos de la comunidad autónoma de Galicia. Y es que en las riberas del río Eume se sitúa un parque natural con gran riqueza de fauna y con gran belleza para quien lo visita. Los parajes verdes de Fragas do Eume suelen ser catalogados como “bosques encantados”; la vegetación es frondosa y exuberante, la luz apenas logra atravesar el verde del lugar, la humedad permea todos los rincones del lugar, el carácter sombrío de los bosques es excelso y agradable, las aguas cristalinas y turquesas aumentan la sensación de tranquilidad del visitante que las contempla…

Y como contraste absoluto del verdor frondoso de los bosques encantados de Fragas do Eume, y como prueba de la enorme variedad paisajística de esta comunidad autónoma, Galicia también nos ofrece una especie de desierto en Corrubedo. Este peculiar ecosistema que se manifiesta en el parque natural que se encuentra entre Dunas de Corrubedo y las lagunas de Vixán y Carregal es muy singular; dunas y dunas se extienden durante kilómetros y kilómetros. En una región de lluvias y escenarios verdes de vegetación, también hay lugar para un desierto. Y es que Galicia nunca deja de sorprendernos con sus mil y una caras y con sus parajes ricos y variados.