Provincia de Pontevedra


En la provincia de Pontevedra se refugian multitud de pueblos y aldeas con un enorme potencial turístico. Villas rurales y marítimas se extienden a lo largo y ancho de la geografía pontevedresa, que queda en parte condicionada por el influjo de Vigo más que por la propia ciudad de Pontevedra.

Así, entre tan bellos lares de esta provincia del suroeste gallego, encontramos joyas para visitar como Cangas de Morrazo, conocida también en castellano como Cangas, a secas; en galego se la conoce como Cangas do Morrazo. Este es un escenario lleno de estampas marineras y de construcciones y edificios con aroma a marineros y pescaderos.

La Plaza de Abastos puede ser el lugar desde el que parta la ruta turística por el municipio. El centro neurálgico tiene aroma marinero, con pescaderías donde se vende el marisco más típico de la zona. Para saborear más la Galicia marinera, el Puerto Pesquero y La Lonja de Cangas nos servirán; mejillones, navajas, percebes y mariscos estarán a disposición del visitante, que no siempre podrá estar a lo largo de su vida tan bien rodeado.

antiguaLos Jardines del Señal serán un lugar idílico para pasear y relajarse; en ellos se sitúa la Capelo do Hospital, una capilla que data del siglo XVIII y que se encuentra en un perfecto estado merced a la restauración que vivió hace catorce años. El siguiente lugar al que llegar podría ser la Estación Meteorológica, donde está el famoso Reloj, símbolo de toda Cangas.

Si el turista coge el plácida Paseo Marítimo, repleto de restaurantes y cafeterías desde las que otear el mar, caminando un pelín más podrá llegar hasta la Playa de Rodeira, arquetipo de la Galicia más esencial, ya que desde ella se puede ver la ría de Vigo y se puede contemplar la actividad de los marineros. Rodeira también permitirá disfrutar de un baño al visitante, gracias a más de un kilómetro de playa.