Ferrol


Ferrol es sin duda uno de los enclaves más importantes de toda Galicia. A primera vista, el turista que se adentre en las entrañas ferrolanas contemplará la mano del modernismo en el urbanismo del lugar. La modernidad y la distribución cuadriculada de las calles del barrio de La Magdalena contrastan fuertemente con el legado medieval que aún resiste en Ferrol, con las construcciones militares de antaño, con los castillos que aún se conservan…

A los pies de la ría de Ferrol encontramos el Castillo de San Felipe, que deparará unas vistas maravillosas al visitante; recorrer su interior será una delicia, algo que además es gratis para los turistas. Si continuásemos caminando toda la avenida, de San Felipe llegaríamos a otro castillo, el de Palma, lo que nos da una idea de la riqueza patrimonial y monumental del lugar.

Aunque tal vez haya unas vistas todavía mejores en Ferrol que las de San Felipe, las que pueden disfrutarse desde lo alto del mirador de la Ermita de Chamorro. Desde allí, los ojos pueden volar hasta la Ría de Ares o perderse en el grueso del núcleo urbano del propio Ferrol. Se trata además de una ermita no muy grande, pero con una estética más que agradable.

Después de una jornada intensa de turismo, lo más recomendable sería reposar en el Parque Reina Sofía, un paraíso para relajarse, alimentarse, refrescarse… y para rodearse de hermosos pavos reales, que abundan en el lugar. La Plaza de Amboage sería otro lugar propicio para que el visitante tomara algún refrigerio y tomara fuerzas para el resto de la ruta en un muy plácido marco.

Para estar en contacto con el agua, el Puerto de Curuxeiras es la mejor opción. Desde el partió la Armada Invencible de Felipe II; Historia y turismo se encuentran unidas de la mano en este punto. Si la apetencia del viajero es cultural, el Teatro Jofre no decepcionará, ni por la programación que pueda albergar dentro ni por la sublime fachada de arquitectura teatral propia de hace dos siglos.