La Catedral de Santiago


Galicia tiene lugares tan geniales y famosos que ya han quedado dentro del imaginario colectivo de los turistas del resto del Estado español y de todo el mundo. La Catedral de Santiago es quizá el referente monumental que insta a muchos viajeros a hacer una parada en la comunidad gallega.

Sin embargo, estamos ante un territorio con tantos encantos que más de un turista podrá sorprenderse con estampas que jamás hubiera sospechado encontrar en Galicia. Por ejemplo, pocos sabrán que la única posibilidad en el viejo continente de contemplar el esplendor de una cascada cuyas aguas dan al mar se encuentra en Ézaro, provincia de La Coruña. Esto ocurre en la desembocadura del río Xallas; el flujo de caída de las aguas está regulado con un horario, pero es obvio que el visitante quedará maravillado con el espectáculo que allí disfrutará.

En la sierra de Ancares hay otros tesoros gallegos ocultos. Piornedo es un ejemplo, ya que se trata de una aldea a una altura de mil trescientos metros que posee construcciones prerromanas tan bellas y peculiares como las pallozas, que son creaciones de habitáculos con formas genuinas y con techos de origen vegetal; las pallozas circulares son las más conocidas de esta zona de los Ancares, sierra en la que también se inserta la bellísima aldea de O Cebreiro.

Si el turista busca paraísos remotos y que por lo general no pueden verse así como así a lo ancho y largo del planeta, la sierra de O Courel será una buena elección para visitar. Los valles, los desfiladeros, la exuberante vegetación y los montes de más de mil quinientos metros de altura dibujan una estampa propia de cuentos de la infancia; los diferentes tonos de color de los árboles acaban por ofrecer una imagen impactante. Los otoños en la sierra de O Courel, ubicada en la provincia de Lugo, son sencillamente espectaculares por su impacto cromático en quien los contempla.