Los faros da costa da morte


Los faros son unos de los emblemas más característicos de la comunidad autónoma de Galicia. Su vocación de orientación marítima en una región abierta en cuerpo, alma y espíritu al mar es crucial, por lo que hay faros repartidos por todo Galicia.

En la conocida Costa da Morte se desarrolla este hermoso fenómeno de una manera inigualable. Durante los kilómetros que esta costa se extiende, encontramos un buen número de faros. La ruta de los faros permite entender y apreciar este fenómeno en Costa da Morte.

El itinerario del turista o visitante podría empezar en las Islas Sisargas, localizadas justo en frente de la villa de Malpica y a un kilómetro y medio del Cabo de San Adrián. Hay que remontarse hasta 1853 para asistir a la construcción del primer faro de las Sisargas, aunque el faro que puede contemplarse en estos días se creó en 1919. En esta zona, el turista podrá además disfrutar con la gran variedad de aves que sobrevuelan los cielos.

El Faro de Punta Nariga no llega ni a los veinte años de vida, pues es el más moderno de toda la costa gallega; sin embargo, su construcción es realmente bella, ya que el arquitecto César Portela apostó por imitar un barco de piedra orientado hacia al mar.

Los faros de Punta Roncudo y Laxe, casi hermanos en cuanto a situación geográfica se refiere, ofrecen una vistas inconmensurables, vertiginosas. En el Roncudo es posible además contemplar las famosas Cruces de los Percebeiros, que homenajea a los marineros fallecidos en el peligroso ejercicio de su profesión.

Con casi sesenta metros de altura y ubicado en la localidad de Camariñas, el Cabo Vilano se yergue como uno de los más recios y señoriales de A Costa da Morte. Junto a la ermita de Nuestra Señora la Virgen de la Barca encontramos el Faro de Punta da Barca, atalaya única para otear el mar. Touriñán, Fisterra o Cabo C son otras paradas obligadas en esta ruta de faros.