Lugo


Lugo es otra de esas ciudades que albergan multitud de secretos con los que encandilar al turista, ese mismo que puede llegar al lugar sin información ninguna de lo que va a ver. Sin embargo, Lugo posee un rico legado, sobre todo de la época romana. Uno de sus principales emblemas es sin duda la gran muralla que posee, que incluso fue declarada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

Pasear por Lugo es realizar un viaje por tiempos pasados. Esta ciudad posee un cierto misterio, algo de magia que te hace transportarte en el tiempo. Su fuerte calado arquitectónico heredado del periodo romano queda complementado con las típicas vidrieras de Galicia. El casco antiguo de Lugo, con esas casas y calles de piedra, con esos soportales sacados de cuentos de hadas y trovadores, es realmente maravilloso y bello.

Lugo es la ciudad más antigua de las cuatro que conforman la comunidad autónoma gallega en la actualidad. Los orígenes de Lugo se remontan nada más y nada menos que al siglo 25 antes de Cristo. Lugares como la famosa Casa de los Mosaicos nos dan una prueba de la historia con la que cuenta esta ciudad.

La estética de las casas está muy cuidada, así como sus plazas, entre las que destaca la hermosa Plaza de Lugo. Lugares y espacios para que el turista pueda pararse y perderse hay cientos. Ahí está el museo provincial, que en 1962 fue declarado como Bien de Interés Cultural. En él es posible asistir a un recorrido por el patrimonio, la historia y la cultura gallega. Esculturas, relojes de sol, tumbas y elementos arqueológicos pueden contemplarse en el interior de este antiguo convento reconvertido en museo.

La catedral de Lugo, de estilo románico y cuyo germen se remonta al siglo 12, es otro de los atractivas de esta maravillosa ciudad. Se trata de una catedral románica que el gran público suele desconocer; aunque la fachada es más bien sobria, su interior puede deparar al turista grandes sorpresas estéticas.