Gastronomia galega


Cuando el turista esté pensando en hacer una escapada a Galicia, más allá de tener en cuenta factores relacionados con la historia, el patrimonio, la belleza y el interés de la región, también deberá tener bien presente que la gastronomía de esta tierra es algo único y singular. Son cada vez más los visitantes que vuelcan todo su anhelo turístico en rutas gastronómicas.

Podría decirse que el plato estrella de la cocina de Galicia es el pulpo a la gallega (conocido en la tierra como polvo á feira, es decir, como pulpo a la feria). Se trata de pulpo cocido con patatas y con el sabor agregado del aceite de oliva, el pimentón y la sal gorda. Es cierto que su ingesta cada vez está más extendida por el resto de España, pero, lógicamente, en ningún lugar el turista podrá degustar un pulpo a la gallega tan bueno como en Galicia.

Las empanadas son otros de los atractivos culinarios con los que los gallegos quieren conquistar el mundo y atraer turismo. Las más conocidas son las zorzas (carne de cerdo aliñada con sal, ajo y pimentón) o las xoubas (pequeñas sardinas). Aunque también es cierto que parte de la fama gastronómica de Galicia se la llevan las vieiras, las zamburiñas, los mejillones y los calamares. Y es que los moluscos gallegos triunfan allá por donde van y hacen las delicias de los visitantes con buen estómago.

El cocido gallego, por su parte, presume de ser algo más fuerte que el cocido madrileño, ya que emplea ingredientes como el tocino, el chorizo, el lacón, la cacheira o la oreja de cerdo. Frente a los platos más típicos, Galicia también aporta productos plenamente distintivos del lugar, como los pimientos de Padrón, el pan de Cea, el queso de Arzúa-Ulloa, el queso de Cebreiro, la tarta de Mondoñedo, la tarta de Santiago o los almendrados de Allariz.